“Han acabado con Cuba”: El retrato más crudo de una isla que se desmorona

El cineasta cubano Carlos Díaz Lechuga encendió el debate público tras publicar un mensaje contundente en redes sociales donde responsabiliza directamente al régimen por el profundo deterioro que vive el país. Su denuncia, escrita desde la frustración acumulada de millones de cubanos, describe una nación que —según él— ha sido “devorada” por la crisis económica, el colapso de los servicios básicos y una desigualdad cada vez más visible.

Díaz Lechuga pintó la imagen de una Cuba enferma, golpeada por apagones interminables y un sistema eléctrico al borde del derrumbe. Habló de miles de comunidades sin agua, de una higiene prácticamente inexistente y de una población obligada a sobrevivir entre la escasez y precios que crecen sin control, mientras los salarios permanecen en cifras que “dan risa”. Para el realizador, la vida cotidiana se ha transformado en una lucha constante contra la precariedad y la desesperanza.

Han acabado con Cuba”: Cineasta retrata el país destruido por el régimen

El cineasta denunció además la profunda fractura social y familiar que atraviesa el país. Describió a una Cuba dolarizada donde los ciudadanos siguen cobrando en pesos, a un pueblo dividido por la migración y la represión política, y a cárceles llenas de personas por “el simple hecho de pensar lo que es correcto pensar”. Su mensaje también apuntó a una “dignidad borrada” por décadas de poder concentrado en las mismas manos, aludiendo a una familia que —afirma— se niega a soltar el control.

En uno de los pasajes más duros de su texto, criticó los lujos y privilegios de la cúpula gobernante, contrastándolos con las carencias de la población. “Todo un pueblo destruido”, escribió, mientras algunos líderes “viajan en jet privado y compran relojes y zapatillas de alta sociedad”. Remató con una metáfora que resume su visión del país: “Fidel murió y el velorio se alarga y alarga”.

Las palabras del director se suman a un creciente coro de voces públicas que cuestionan el rumbo de la nación. La reciente confrontación entre el actor Luis Alberto García y una usuaria que intentó desacreditarlo evidenció, nuevamente, la tensión entre artistas y defensores del oficialismo. En un escenario marcado por apagones, escasez y un malestar generalizado, creadores como Díaz Lechuga insisten en que callar ya no es una opción.

Sus publicaciones acumulan cientos de reacciones, reflejo del clima social que hoy domina a Cuba: un país exhausto que busca respuestas mientras intenta sobrevivir en medio de su crisis más profunda en décadas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *