La violencia volvió a sacudir a la comunidad cubana en Guyana tras el asesinato de Ariel Betancourt Ramírez, un hombre de 48 años que fue apuñalado este sábado en Georgetown en lo que las autoridades describen como un aparente robo a plena luz del día. El hecho ha generado conmoción y temor entre los migrantes, quienes denuncian un clima de creciente inseguridad.
El incidente ocurrió alrededor de las 2:10 p.m. en Middle Road, La Penitence, cuando Betancourt caminaba para encontrarse con su esposa, quien trabaja en una fábrica cercana. Un amigo de la víctima explicó al diario Stabroek News que ambos solían reunirse a esa hora para regresar juntos a casa. Sin embargo, apenas a dos cuadras de su apartamento, dos hombres lo interceptaron, lo apuñalaron y huyeron. La cadena de oro que llevaba desapareció, reforzando la hipótesis del robo violento.

Según el periodista Travis Chase, del noticiero HGP Nightly News, Betancourt recibió dos puñaladas: una en el pecho y otra en el costado izquierdo, lesiones que le provocaron la muerte instantánea antes de recibir auxilio. Su cuerpo fue trasladado a la Funeraria Memorial Gardens mientras continúa la investigación policial.
Las autoridades hallaron un cuchillo ensangrentado en un desagüe cercano, presuntamente el arma homicida. Cámaras del sistema CCTV del Centro de Comando Nacional captaron a dos hombres de ascendencia africana acercándose en bicicleta a la víctima y escapando minutos después hacia el oeste. Hasta el momento, ninguno ha sido detenido, lo que incrementa la preocupación de la población migrante. 🚨

La muerte de Betancourt se suma a una serie de hechos trágicos que involucran a cubanos en Guyana en los últimos meses. En agosto, Pedro Alexander Frometa Slonchak, de 34 años, fue asesinado a tiros dentro de un supermercado en Georgetown, en un caso que sigue sin resolverse. Semanas después, el fallecimiento de Milena, una joven cubana tras complicaciones posparto, volvió a estremecer a la comunidad.

Guyana, convertida en ruta migratoria y punto clave para trámites consulares, enfrenta un repunte de violencia que afecta especialmente a los extranjeros. La inseguridad, combinada con la vulnerabilidad de muchos migrantes, ha encendido las alarmas dentro de la diáspora cubana, que exige mayor protección y respuestas de las autoridades.
