Una publicación del diario oficialista Escambray, que recordó el paso de las cenizas de Fidel Castro por Sancti Spíritus en 2016, provocó una tormenta de críticas, sarcasmo y rechazo en redes sociales. Lo que pretendía ser un homenaje terminó convirtiéndose en un termómetro del profundo descontento popular hacia el legado del exgobernante. 📲🔥
El medio compartió imágenes de ciudadanos llorando durante el cortejo fúnebre y habló de “emotividad” y “lealtad”. Pero la reacción fue inmediata y abrumadora: cientos de internautas se burlaron del culto a la figura de Fidel, denunciando manipulación, hipocresía y el deterioro que su gobierno dejó tras seis décadas en el poder. 😒💬
Entre los comentarios más compartidos estuvieron frases como:
“Ese día se fue a chupar gladiolo Alibaba”, “Yo lloré de alegría”, “Ese fue su mayor aporte: morirse”. Muchos recordaron la obligatoriedad de asistir a la caravana. “Si no iba, me quitaban el estímulo”, escribió un usuario. Otros denunciaron el “duelo impuesto” de aquellos días: sin música, sin ventas, sin libertad. 🎭⛔

Varios internautas fueron aún más duros:
“Le tumbó el puesto al diablo”, “Unas décadas antes habría sido mejor para Cuba”, “Ese engendro nunca debió nacer”. Incluso quienes defendieron a Fidel quedaron opacados por la avalancha de rechazo popular. 🧨👎
📣 Un culto reactivado en medio del colapso nacional
La publicación se suma a un intento del régimen por revivir el mito de Fidel en plena crisis. Hace días, Cubadebate publicó un artículo firmado por la pareja del nieto del dictador, pidiendo volver al “genio” de Fidel para resolver los problemas actuales. La respuesta fue de burla: “El caballo dejó una deuda que no la brinca una cabra”. 🤦♂️💸
Por su parte, Díaz-Canel aseguró en X que Fidel “sigue hablando desde la inmortalidad”. La frase generó incredulidad en un país golpeado por apagones, hambre y escasez. Incluso se usaron niños en actos de homenaje, lo que muchos calificaron como adoctrinamiento imperdonable. 🎒⚠️

🏚️ Un legado que pesa
Analistas y ciudadanos coinciden: el legado de Fidel es una Cuba empobrecida, dependiente y fracturada, donde la clase media fue destruida y el poder quedó en manos de una élite militar vinculada a GAESA.
A nueve años de su muerte, la reacción al post de Escambray demuestra que el mito se desvanece. Para la mayoría de los cubanos, el nombre de Fidel ya no inspira reverencia, sino cansancio. Y su figura, lejos de unir, recuerda el origen de la crisis que hoy asfixia al país. 🇨🇺💥