El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) informó la detención de dos ciudadanos cubanos con antecedentes penales graves, a quienes clasifica como “lo peor de lo peor”, incluyendo delitos de fraude, robo de identidad y tráfico de personas 🏛️🚔.
Se trata de Raidel Suárez Cruz, de 36 años, arrestado en Filadelfia, y Yohannis Bacardi Bague, de 31 años, detenido en St. Paul. Según ICE, ambos enfrentan órdenes de deportación y permanecen bajo custodia federal ⚖️⛓️.

Raidel Suárez Cruz había sido condenado por conspiración para alentar e inducir a extranjeros a entrar ilegalmente a Estados Unidos, en un caso tramitado en el Tribunal de Distrito para el Distrito Sur de Florida, y recibió una sentencia de nueve meses de prisión 🏛️📝.
Por su parte, Yohannis Bacardi Bague fue condenado en el condado de Marshall, Iowa, por robo de identidad y fraude con tarjetas de crédito, cumpliendo una sentencia de cuatro años de prisión 💳🚨.
Estas detenciones forman parte de operativos recientes de ICE contra ciudadanos cubanos con historial delictivo, buscando proteger a las comunidades estadounidenses y garantizar el cumplimiento de las leyes migratorias 🇺🇸🔒.

A inicios de diciembre, otros arrestos incluyeron a Luis Pérez Rivalta, de 49 años, detenido en Michigan por violencia doméstica, conducir ebrio y tráfico de metanfetamina, y a Miguel Reynoso-Alfonso, detenido en Georgia por contrabando de cocaína ⚖️💥.
Uno de los desafíos principales para ICE es la reticencia del gobierno cubano a recibir ciudadanos con antecedentes penales graves, lo que ha llevado a que algunos sean enviados a terceros países, situación que puede generar riesgos adicionales para los deportados 🌍⚠️.

ICE subraya que su labor se centra en proteger a las comunidades de delincuentes reincidentes, priorizando la deportación de quienes representan un peligro significativo para la seguridad pública 🛑👮♂️.
Estas acciones reflejan la estrategia de las autoridades estadounidenses para combatir delitos graves dentro de la población migrante y garantizar el orden en el país, al tiempo que destacan la complejidad del proceso de deportación para ciudadanos con historial criminal en Cuba.