El avance del chikungunya en Cuba continúa generando alarma, no solo por el acelerado aumento de contagios, sino por la crudeza de los testimonios de quienes padecen el virus. En medio de una emergencia sanitaria marcada por la falta de recursos, una cubana decidió compartir públicamente su experiencia y describió la enfermedad como “un dolor que inmoviliza y destroza el ánimo”. Su relato, difundido por el periodista José Luis Tan Estrada en Facebook, ha desatado una oleada de comentarios que reflejan el profundo sufrimiento de cientos de afectados. 📲💔
“Me tocó conocer el chikungunya en carne propia”, escribió la mujer. “Ni siquiera los dolores del parto se comparan con esta sensación que te inmoviliza y te agota por completo”. Su testimonio resonó con decenas de usuarios que, en los comentarios, narraron procesos similares: desde dolores que duran semanas hasta crisis emocionales provocadas por la intensidad de los síntomas. Una usuaria afirmó: “21 días hoy y el virus me tiene contra el piso; lloro de impotencia por no poder valerme de mí misma”. Otras relataron inflamaciones en manos y pies, noches de insomnio y secuelas que persisten por meses. 😖🛌

Entre los relatos también afloran críticas al deteriorado sistema sanitario. Afectados denuncian falta de medicamentos, ausencia de fumigación, escasez de sueros y hospitales sin recursos básicos. “A ellos no les falta nada; a nosotros sí”, comentó una mujer refiriéndose a los altos funcionarios del país. 🏥⚠️
El drama individual coincide con un panorama epidemiológico alarmante. El Ministerio de Salud Pública ha reconocido 33 muertes —21 de ellas por chikungunya y 14 menores de edad— mientras que registros independientes elevan la cifra a al menos 87. La incapacidad del sistema para responder al brote quedó expuesta cuando la viceministra de Salud, Carilda Peña García, aseguró en televisión que el sistema cubano es “mejor que el de muchos países”, provocando indignación entre ciudadanos que enfrentan centros médicos desbordados. 🔍📉
Las advertencias también llegan desde el exterior. Canadá alertó a sus viajeros sobre el brote y las limitaciones del sistema sanitario cubano, mientras médicos dentro de la isla piden ayuda internacional ante la coexistencia de chikungunya, dengue, influenza H1N1 y COVID-19.

En un país donde casi 39 mil casos sospechosos han sido reportados, el testimonio de esta mujer se convierte en eco del sufrimiento colectivo: una enfermedad que no solo paraliza el cuerpo, sino que también revela—con brutal claridad—la fragilidad de un sistema de salud en crisis. 🇨🇺💢