Un crimen brutal desata indignación y exige respuestas ante la creciente inseguridad en centros educativos
Cuba amaneció conmocionada tras conocerse el asesinato del profesor Rolando Castelvil Riñat, apuñalado dentro de la escuela donde trabajaba, en Guantánamo. El crimen, ocurrido durante la noche del martes en la Escuela Pedagógica “José Marcelino Maceo Grajales”, ha generado una ola de indignación sin precedentes. 😔🚨

Según la página “Guantánamo y su verdad”, Castelvil cumplía su turno de guardia nocturna cuando detectó la presencia de cuatro jóvenes ajenos al centro intentando irrumpir en las instalaciones. Al pedirles que se retiraran, se desató un altercado que terminó en tragedia: uno de los agresores lo atacó por la espalda con un arma blanca, provocándole una herida mortal. ⚔️
El profesor fue trasladado de urgencia al hospital provincial, donde falleció horas después pese a haber sido intervenido quirúrgicamente tres veces y recibir 16 transfusiones de sangre. Testimonios recogidos por el reportero de sucesos Niover Licea revelan que la herida perforó riñón, vesícula e intestinos, mostrando la extrema violencia del ataque.
La policía confirmó que dos de los principales responsables están detenidos, incluido el presunto autor material: un joven de 19 años. 👮♂️🔎

El asesinato ha destapado una profunda crisis de seguridad en los centros educativos cubanos. Docentes y ciudadanos cuestionan por qué un profesor debe asumir tareas de vigilancia sin recursos, sin luz y sin protección. “¿Hasta cuándo los maestros tendrán que poner el cuerpo por la seguridad de los centros?”, reclamaron en redes. 🕯️
En medio de la avalancha de mensajes, exalumnos y colegas recordaron a Castelvil como un hombre honesto, dedicado y querido, un docente que dejó huella en generaciones. La confirmación de que era profesor de Historia, y no de Educación Física como se informó inicialmente, fue corroborada por numerosos exestudiantes.

Las redes sociales se han llenado de llamados a justicia y exigencias de condenas ejemplares. “Pena máxima”, “Que su muerte no quede impune”, “El país se nos va de las manos”, son frases repetidas una y otra vez. 😢✊
El asesinato de Rolando Castelvil no solo marca una página dolorosa en la comunidad educativa: se ha convertido en símbolo del desamparo y la violencia que hoy golpean a Cuba, y en un urgente recordatorio de que enseñar también se ha vuelto una profesión de riesgo.